El reflejo

Estaba recostada en su habitación leyendo una revista.  Trataba de relajarse un poco después de una pesada jornada de trabajo.  Con varios cojines detrás de su espalda,  había encontrado la posición perfecta para relajar su cuerpo.  La televisión frente a ella, que estaba en la moderna cómoda color ocre, se encontraba apagada.

Inmersa en la lectura de un interesante artículo, tomó un refrescante sorbo de limonada imperial, que ella había preparado minutos antes.  Los hielos sonaban al chocarse unos con otros, logrando una eufonía impecable con el mecer suave de la bebida, dentro del vaso alto de cristal de murano.  Qué delicia! Exclamó Sara al tomar por segunda vez su limonada.

Continúo la lectura en medio de un reconfortante silencio, sin embargo algo dentro de la habitación empezó a inquietar a Sara.  Tenía esa extraña sensación de no estar sola en la habitación, como si alguien o “algo” la estuviera observando.  Pensó en su ex-marido, que era un completo loco de atar.  Quería controlar cada paso que ella daba.   Su vida al lado de él fue realmente asfixiante.  Qué bueno que me libre de Paco, es que todavía no puedo creer que llegó al extremo de contratar un investigador privado para mantenerme vigilada las 24 horas del día y hasta en mi propia casa!  -recordó Sara en voz alta-

Será que este hombre puso cámaras aquí en mi casa? Y se levantó a buscarlas ofuzcadamente en cada rincón de la habitación, pero después de unos minutos se calmó, porque se dio cuenta que estaba exagerando.  Aunque ella sabía como era Paco y la verdad se podía esperar cualquier cosa de él.

Después de este pequeño receso no planeado, Sara retomó la lectura de su revista, pero ya no fue lo mismo, ni siquiera pudo acomodar los cojines como lo había hecho hace un rato.  Al querer terminar su limonada, los hielos se habían derretido por completo, tornando su bebida insípida -tal y como era su vida actualmente-  Afuera empezó el vecino a cortar el césped y el bullicio de su molesta máquina podadora terminó de arruinarlo todo.

Sara dejó la revista a un lado de la cama y trató de acomodar los cojines una vez más buscando la posición ideal para descansar, cuando aquella mirada que la acechaba la hizo estremecer, poniendo su piel de gallina.  No era simplemente el hecho de que la estaban observando (como ya lo había experimentado antes con el investigador privado que Paco había contratado) era algo más.

El evento carente de explicación acentuó la zozobra de Sara.  Sentándose un poco más recta en la cama, sin planearlo, enfocó su mirada hacia la pantalla de TV donde ella se veía reflejada y con terror descubrió que tenía compañía.  Alguien se encontraba al lado de ella, pero ese “alguien” estaba completamente desfigurado.  El pánico se apoderó de Sara.   Cuando volteó a mirar rápidamente esta especie de “ser” a su lado, no había nadie.  Nuevamente volteó a ver la pantalla y “eso” continuaba ahí, pero mucho más cerca a ella y cuando miró a su costado, no estaba.  Era como si sólo lo pudiera visualizar en el reflejo del televisor.

Sus piernas y brazos no respondían a ningún movimiento y su voz simplemente se desvaneció.  Nadie podía socorrerla, ni siquiera su hermano mellizo que era bombero y cuya estación estaba ubicada a sólo un par de cuadras de ahí.

Por el agotamiento físico y por el severo desgaste emocional, Sara se quedó profundamente dormida.  Al día siguiente abrió sus ojos y lo primero que vio fue el vaso de limonada a medio tomar que se encontraba en su mesa de noche, con un desagradable charco de agua alrededor -producto de la condensación-  Los cojines continuaban en el mismo sitio donde los dejó y por encontrarse un poco aturdida aún, no recordaba lo que había sucedido.

Cuando vio su imagen reflejada en el televisor, recordó la horrible pesadilla que había vivido la tarde anterior, pero gracias a Dios esta vez no vio nada anormal a su lado.

Nadie sabe si este singular evento se volvió a repetir en la vida de Sara, tal vez esa fue su última experiencia con lo desconocido.  Pero donde termina una historia comienza otra.

Entonces, te animas a ver tu reflejo en el televisor?

About Amadeus Urban

I am what I am Sólo soy quien soy
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